Quién soy y por qué lo hago
Antes, la resistencia de los materiales y la dedicación artesanal daban sentido a
cada objeto decorativo; ahora, lo inmediato suele ganar. Yo sigo apostando por la
pausa: la textura del papel de seda, el pliegue firme, la paciencia que transforma
lo sencillo en memorable. Aquí no prometo milagros ni atajos, sino la calma y la
belleza que surgen de un trabajo honesto, paso a paso, sin esconder límites ni
pretender perfección.
Cada pompon cuenta una historia de oficio y criterio. No invento reglas; rescato
técnicas probadas, adaptándolas a celebraciones y espacios actuales sin perder su
esencia artesanal.